Según las autoridades, los 11 agentes involucrados, portaban pasaportes falsos de británicos, franceses, irlandeses y alemanes. Este hecho ha desembocado en que los países referentes a estas nacionalidades pidan explicaciones al gobierno israelí.
Lo cierto es que, a mi parecer, esto sólo representa un granito de arena en comparación con todo lo que nos han ocultado y nos ocultan este tipo de grupos legitimizados y sustentados por las "democracias" que cuentan con licencia para matar y otros quehaceres.
La gracia es que todas las operaciones que realizan estos "protectores nacionales" supuestamente están sufragadas por los impuestos que pagamos todos los ciudadanos. Y, según la ley, si alguien paga a otro para que cometa asesinatos, lógicamente también es culpable. Podemos hacernos los "tontos" y seguir mirando hacia otro lado mientras colaboramos indirectamente para que ciertos grupos, bajo el amparo de la corrupción democrática, sigan cometiendo todo tipo de crímenes y fechorías, pero eso no nos exime de nuestra responsabilidad.
Esperemos que la historia deje de escribirse con plumas bañadas en sangre.
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